miércoles, 21 de septiembre de 2016

Fabuloso ratón

KAT 'destructor de mundos'

Llevaba toda la vida
escondiéndose del mundo
como un ratón.
Hasta que un día
miró por vez primera tras de sí,
y descubrió su sombra felina.

Y es que, por mucho que nos veamos la punta de la cola, o nos peinemos las orejas y los bigotes, resulta complicado saber de qué trata eso de ser uno mismo. Es necesario mirar mas allá.

jueves, 8 de septiembre de 2016

Dos


II

El problema no es esto.
ESTO.
Palabras.
Palabras ordenaditas.
Cuidadosamente seleccionadas.
Solo lo mejor de la fruta.

El problema es que me rechinan los dientes.
Me rechinan por la noche
como si quisieran morder
masticar
lo que se hace bola
y no baja.

Antes
me gustaba viajar en autobús.
Mirar por la ventana.
Comer el sándwich blanducho
envuelto en papel de plata.

Ahora pienso mucho.
Pronombres.
Números.
Esta batería que no dura nada.
Aquello que dije a un muchacho rubio a los 14.

Los viajes
son cada vez
más largos.

Y el sándwich
cada día
más difícil de tragar.

Carmen Jubete, Contrafuego

jueves, 14 de julio de 2016

Retornos



RETORNOS

Inmóviles son las piedras
que forman el camino
y sin embargo
avanzo a través de ellas.

La memoria es
en conjunto
fisuras de un mismo
torrente.

Siempre vuelve
siempre vuelve
la tarde a su luz
la letra a su margen.

Silenciosos ríen
los dioses del olvido
cuando te encuentro
cuando me encuentras.

El tiempo estancado
tus ojos
mis manos
cubiertas de hiedra.







jueves, 12 de mayo de 2016

¿Con qué sueñan los gatitos de menos de un kilo?

Niña frente a gato, de Kiyoshi Saito


¿CON QUÉ SUEÑAN LOS GATITOS DE MENOS DE UN KILO?

Un gatito de menos de un kilo
no ha visto una tormenta en su vida,
y aún así se despierta inquieto,
sintiendo lo que se avecina.

También
yo misma
huyo de las tormentas
mucho antes de haberlas amado.  

Creí soñar con cordones de colores
y escaleras-atalayas del mundo.
Él se desvela por la noche,
pensando en el mañana.

Compartimos el odio al perro,
el deseo de estar fuera y estar dentro,
las pulgas de decepción
por la raza.

Nuestro pasado fue divino
y ahora ¿qué nos queda?
garras y espíritu,
palabras y ruinas.

Me mira con un ojo abierto,
y lo que ambos sabemos
es que aquellos que no duermen
tampoco pueden soñar.

miércoles, 23 de marzo de 2016

Del otro lado

EDVART MUNCH, La Madre Muerta (1899-1900)


DEL OTRO LADO

Sonaban voces al otro lado del muro
sonaban como guijarros arrojados a la pared
como gotas de lluvia en una claraboya oscura
con la queda melodía de lo que choca
de manera inexorable
contra algo más fuerte que lo propio.

Un sonido tranquilizador
en toda su miseria
porque al fin y al cabo
no nos sentimos más seguros
que el día que fuera estalla la tormenta.

Y si alguna persona se despierta
inquieta
por el incesante repiqueteo en las ventanas
bastará solo que algo se rompa dentro
(un vaso, un plato, una promesa)
para acabar con el silencio acusador
que hace que escuchemos
lo que grita

al otro lado del muro.

martes, 8 de marzo de 2016

Entomología Kafkiana

ENTOMOLOGÍA KAFKIANA

Siempre supe que era un bicho raro.

Sospecho del peso de mi cabeza,
aunque me mire en el espejo
y no me encuentre las antenas.
En algún sitio deben estar,
eso es seguro:
alertas a la mirada ajena,
y al acercamiento no deseado,
pero también a la melódica vibración del viento,
la eléctrica nube que anuncia lluvia,
el tímido impacto de la hoja suicida del otoño.

Mitad bicho bola mitad grillo,
me gusta silbar en la soledad del jardín,
cuando la noche es cálida
y la luna navegable.
¿Nunca miraste alrededor
y te pareció el mundo inmenso?
¿Nunca te sentiste mas pequeña que una oruga?

Sólo hay que echar un vistazo
a nuestros lindos hormigueros,
ruidosas colmenas y blandos nidos.
La curiosa procesión de insectos
que corretea cada día buscando su comida.
Algunos se creen termita, araña, avispa,
aunque luego se comporten como escarabajos peloteros
viviendo de la mierda ajena.

Todos somos bichos difícilmente clasificables,
así que deja de intentar pincharme en un alfiler
y ponte a contar tus propias patitas.

jueves, 25 de febrero de 2016

Ningún poema triste

NINGÚN POEMA TRISTE

Los poemas no son tristes.
Lloran como niños,
sólo por hambre o sueño,
porque no quieren estar solos
en su cuna de madera.

Nacen en el instante mismo
de la palabra escrita.
Y van paso a paso
aferrados de esta mano
que hechizada los sujeta.

Son inocentes por naturaleza,
nosotros los convertimos
en lo que serán.
Dulces, amargos, afilados
hijos malditos del poeta.

Tienen mi boca y mi nariz,
algo de tus ojos negros
e incluso rasgos de otra tierra.

Me resisto a verlos crecer,
dejarlos partir,
con este punto que los cierra.


Carmen Jubete, Contrafuego.